Edición No. 21

Revista ACP

El petróleo estará con nosotros mucho tiempo: Antoine Halff

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El investigador sénior del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia explica por qué, pese a que el mundo tendrá una matriz energética cada vez más diversa, los hidrocarburos seguirán siendo fundamentales para sostener el crecimiento económico.

 Al momento de hacer esta entrevista ya ha pasado un día desde la clausura del III Congreso ACP y Antoine Halff, investigador sénior del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia, con sede en Nueva York, ha tenido tiempo para reflexionar sobre las conversaciones que tuvieron lugar durante el encuentro del sector de los hidrocarburos en Colombia.

“Creo que aprendí mucho en estos días”, dice. Le sorprendieron algunas de las posiciones que escuchó durante el debate de candidatos a la Presidencia, aunque señala que hubo propuestas que no tenían mucho asidero en la realidad, sin embargo sí aplaudió el hecho de que se entablaran discusiones abiertas y con visiones diversas sobre el futuro de la energía.

Halff lleva 20 años de carrera analizando tendencias del mercado y ha ocupado cargos tan prestigiosos como Jefe Analista de Petróleo de la Agencia Internacional de Energía, en donde estuvo encargado de dos de las publicaciones más importantes del organismo internacional: el Reporte del Mercado del Petróleo y el Reporte a Mediano Plazo del Mercado del Petróleo. Ambos ganaron gran influencia bajo su dirección. También ha trabajado para la Administración de Información Energética de los Estados Unidos y en Dow Jones como analista del sector energético.

En el III Congreso ACP, su ponencia se centró en la teoría de la maldición de los recursos naturales, y para esta entrevista compartió su análisis sobre el sector energético global, que nos dejó algunas reflexiones para Colombia.

ACP Hidrocarburos: ¿De qué manera puede ser malo tener recursos naturales?

Antoine Halff: Hay ejemplos muy claros de países que han sufrido por los recursos naturales, en lugar de beneficiarse con ellos; uno de los más evidentes es Venezuela y hay otros como Nigeria, que tiene un PIB menor al que tenía antes de descubrir petróleo. No obstante, los recursos siempre benefician a alguien, crean dinero, el problema es cuando este no le llega a todo el mundo y no sostiene crecimiento económico sino que lo socava. Así que ha habido y continúa existiendo mucha investigación sobre este tema y de si existe una maldición de los recursos naturales.

Creo que un hallazgo de todos estos trabajos es que el factor que determina si se cumple esta maldición es la capacidad institucional. Si tu país tiene instituciones fuertes, una democracia fortalecida, si los líderes son confiables, si hay un balance de poder que tenga pesos y contrapesos, el petróleo y el gas pueden ser un gran habilitador del crecimiento económico y traer beneficios. Si no es así, si la institucionalidad es débil, entonces tiende a traer consigo corrupción, regímenes autocráticos, desindustrialización e inflación, entre otros.

ACP Hidrocarburos: Mencionó en su presentación los casos de Noruega y Brasil, ¿podría decirse que la diferencia entre estos dos es institucionalidad o hay otros factores determinantes?

  1. H.: Sí. Hay casos en los que las empresas operadoras adquieren todos los bienes y servicios que requieren para extraer petróleo en el extranjero, entonces las industrias domésticas no participan en el desarrollo del sector, pero por el incremento de las importaciones sí ven un impacto negativo. El mecanismo para evitar esto es la regulación de contenido local y Noruega es pionera en el tema.

Cuando ese país empezó a formular una regulación de contenido local en los años 60, estableció que cada parte de la cadena de valor de los hidrocarburos tenía que incluir participación de las industrias locales, de tal manera que sostuviera una fuerte cadena de empresas de bienes y servicios domésticos alrededor del sector petrolero. El resultado es que hoy esa nación ha podido usar esa experiencia en operaciones en ultramar y en proyectos internacionales.

Cuando la discusión inició en Brasil, ese país miró hacia Noruega y decidió implementar las mismas regulaciones de contenido local, pero lo hizo de manera rígida y no muy transparente, así que las operadoras quedaron obligadas a contratar empresas locales para cada segmento del negocio, incluyendo áreas donde no tenían ninguna experiencia. Esto creó grandes ineficiencias y una enorme corrupción, porque las compañías locales tenían un mercado cautivo y había fallas del sistema de pesos y contrapesos.

ACP Hidrocarburos: ¿Cómo ve a Colombia en el manejo de sus recursos petroleros?

  1. H.: Tiene retos, no hay duda de ello, algunos compartidos por otros países productores. El dilema de cómo dividir las responsabilidades y ganancias entre el Gobierno Central y las comunidades locales es un problema ampliamente común en muchos territorios que tienen petróleo. Ahora bien, precisamente, una de las ventajas de Colombia es que tiene una cultura democrática muy buena y, a pesar de que no es inmune a la corrupción –ningún país lo es-, tiene instituciones y una cultura robusta. El debate que hubo entre los candidatos presidenciales fue revelador para mí porque no todos los países tienen ese tipo de diálogos.

ACP Hidrocarburos: ¿Y qué le pareció la discusión?

  1. H.: Creo que es un ejercicio saludable hablar sobre cuál será la matriz energética y cuál debería ser la estrategia del país para prepararse o enfrentar este cambio. Al tiempo, hay muchas exageraciones e hipérboles en la conversación. El petróleo no se va a ir de la noche a la mañana, estará con nosotros mucho tiempo; aun si llega a su pico máximo pronto, se necesitarán inversiones en exploración y producción.

Estamos al comienzo de esta reflexión sobre la transición energética, no sabemos hacia dónde irá y no entendemos por completo cómo será, ni podemos anticiparnos a todos los cambios en la tecnología ni a las implicaciones masivas que tendrá el aumento de la digitalización de la economía. Tampoco debemos asumir que todo será igual, pero esto no quiere decir que tengamos que renunciar a todo, no tendría sentido. El petróleo es una pieza muy importante para Colombia, así que sería disruptivo frenarlo; lo que sí puede hacer el país es identificar cuáles son sus ventajas competitivas para atraer más inversión, bajar el costo de producción, ser más eficiente, más limpio a la hora de producir, menos intensivo en el uso de energía, en otras palabras aprovechar el recurso mientras se
pueda, pero aprovecharlo mejor. Ser parte de la solución, no del problema.

ACP Hidrocarburos: También dijo en su presentación que Colombia tiene una oportunidad de mercado por la crisis del petróleo en la región, ¿a qué se refería?

  1. H.: La crisis de Venezuela es dramática, tal vez la mayor que haya sufrido una democracia en época de paz. Tristemente, le va a tomar tiempo reparar los efectos de esta situación. En su sector petrolero ha habido grandes daños: en los campos, en el sistema de transporte, en las refinerías, en la confianza internacional, en el negocio, nadie confía en Venezuela. Los rusos están invirtiendo porque tienen sus propósitos, pero nadie más lo está haciendo, así que va a tomar años reconstruir el sistema.

Brasil también viene más lento, con gran potencial, pero recibió el golpe de los escándalos de corrupción. Así que, sorpresivamente, es un momento de oportunidad para Colombia, que podría dar un paso al frente con su petróleo. Aun si la demanda se desacelera,
Latinoamérica es un mercado que necesita petróleo, que está creciendo en términos de consumo y economía, así como es una pieza importante del hemisferio occidental.

En el contexto latinoamericano, Colombia está en una buena posición; por supuesto tiene problemas, pero comparada con México; Venezuela, que está en crisis, y  Brasil, que no va tan rápido como habíamos anticipado, tiene una oportunidad.

ACP Hidrocarburos: También está Argentina, otro de los países latinoamericanos que desde el punto de vista petrolero se ve muy bien desde afuera…

  1. H.: Sí. Tiene un potencial fuerte, está invirtiendo mucho en shale (yacimientos no convencionales) y eso también abre los campos petroleros de yacimientos convencionales a las compañías extranjeras, pues YPF (la estatal petrolera del país austral) está centrando su inversión allí. Pero la historia de Argentina es una montaña rusa entre apertura y cierre del mercado.

ACP Hidrocarburos: Colombia tiene mucho potencial en recursos renovables y hay quienes dicen que para qué invertir en petróleo y gas si tenemos estos recursos de sol y viento. ¿Qué opinión le merece este debate entre renovables y fósiles?

  1. H.: Los renovables están bien, pero hay límites con respecto a lo que puedes hacer con ellos. La energía hidroeléctrica tiene riesgos, tal vez no tanto en Colombia, Brasil y Venezuela por sus condiciones climáticas, pero siempre hay un riesgo que hace que sea lógico tener diversidad en fuentes de energía. También tiene sentido mirar hacia las energías solares y eólicas, cuyos costos de producción están bajando muy rápido y están mejorando su eficiencia, así que el potencial es alto. Es importante que Colombia mire estos temas, pero esto no excluye el petróleo.

Si se mira Noruega, como Colombia, buena parte de su energía depende de las hidroeléctricas e incluso exporta hidroelectricidad. Ahora está invirtiendo en energía eólica costa afuera, es el país líder en estas tecnologías, así como productor de petróleo. Esto demuestra que puedes hacer las dos, viento y petróleo.

ACP Hidrocarburos: Uno nota mayor interés en acelerar una transición energética como mecanismo para combatir el cambio climático, ¿cómo cree que esto pueda influir en la evolución de la inversión petrolera?

  1. H.: Hay riesgo de que la comunidad de inversionistas se convenza tanto de que las políticas del cambio climático y la penetración de las energías renovables vayan a desplazar el petróleo, que empiece a dudar de realizar inversiones en hidrocarburos, y la mayor
    preocupación es que la profecía de la caída de la demanda de hidrocarburos se autocumpla por cuenta de un desplome en la inversión.

Es decir, si estas personas dejan de invertir hay riesgo de que haya déficit de petróleo y que esto ponga el precio del crudo muy alto, lo que a su vez impulsaría la transición para alejarse del petróleo. Si sucede así, sería una transformación muy desordenada, que podría herir la economía y causar muchos problemas.

ACP Hidrocarburos:¿Ha hecho algún cálculo alrededor de este riesgo?, ¿qué tanto está cayendo la inversión?

  1. H.: En 2017 está creciendo un poco, va mejor que en 2016 aunque no estamos volviendo a los niveles de 2014, se está recuperando lentamente. Ahora, el costo de producir también ha caído y sigue haciéndolo, lo que quiere decir que el descenso de la inversión no es del todo representativo de lo que pasa con la producción.

ACP Hidrocarburos:  Hablemos de precios, durante el Congreso tuvimos varios puntos de vista al respecto. ¿Qué podemos esperar?

  1. H.: Soy muy cauteloso al hablar de precios. Antes de 2014 mucha gente decía que nunca veríamos el petróleo por debajo de los 100 dólares, que la era del “petróleo fácil” se había acabado y que veríamos precios sobre los 100 dólares por siempre. Luego este cayó 75 por ciento, así que ahora todo el mundo habla de que vamos a estar por debajo de los 100 dólares mucho tiempo. Con más cautela, algunos dicen que 20 años y nadie dice que por siempre. Yo creo que todo puede cambiar rápidamente.

La demanda de petróleo nunca ha crecido tan rápido como ahora, así que hoy hay una demanda muy robusta. A largo plazo hay más proyecciones que hablan de una caída en la demanda, pero la tendencia a corto plazo está al alza. También vemos un recorte de inversión en grandes proyectos, así que esto deja espacio para una brecha entre oferta y demanda que puede crecer muy rápido.

Por otro lado, hay riesgo político de la oferta, que nunca ha sido tan alto. En Venezuela la producción está cayendo y podría caer mucho más; hay preocupaciones por Arabia Saudita, cuyo actual príncipe es un personaje muy carismático, ambicioso y de visión audaz, pero que está haciendo enemigos equivocados y podría no ser exitoso; además de esto, si bien los países del golfo (Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos, Catar) se mantienen estables, no podemos descartar que puedan dejar de estarlo lo cual podría afectar la producción y tendría un gran impacto en el mercado.

He estado observando los precios del petróleo lo suficiente como para ser muy precavido en materia de proyecciones. Por supuesto, el shale ha transformado nuestra percepción de la abundancia, pero la abundancia de recursos y reservas no siempre significa que sea posible traer estas reservas al mercado. Puedes encontrar muchos escenarios en los que, a pesar de estos nuevos recursos de no convencionales, puedas tener situaciones de estrechez.

ACP Hidrocarburos: ¿Cómo cree que debemos interpretar el plan 2030 de Arabia Saudita, que le apunta a diversificar la economía de ese país?

  1. H.: Fue un buen plan, pero fue más una lista de eslóganes, es decir, fue un plan con metas muy audaces, pero no muy articulado en términos de una política detallada. El Príncipe hizo ruido sobre terminar la dependencia del petróleo, exactamente las mismas palabras que usó George W. Bush en los Estados Unidos. La diferencia es que el Príncipe lo dijo desde un punto de vista de producción, mientras que Bush habló desde un punto de vista de consumo.

En realidad, no es un plan para alejarse del petróleo, de hecho tenía elementos como privatizar una parte pequeña de Aramco, invertir mucho más en las refinerías y la petroquímica para capturar más de la cadena de valor, y tener más exposición a los productos aguas abajo de la cadena. Han pasado dos años desde el anuncio del plan y no ha sucedido mucho, así que creo que ha estado ocupado tratando de definir cómo ejecutar este ambicioso plan.

ACP Hidrocarburos:  Pasando a Europa, Emmanuel Macron es un líder muy influyente que ha implementado políticas y metas de transición energética, así como de eliminación del petróleo de la matriz. ¿Veremos más de esto en esa región?

  1. H.: Creo que sí vamos a ver más de esto. Ahora bien, el Ministro de Ambiente en Francia es muy popular, tiene unos niveles de aprobación muy altos, es muy “verde”, pero es racionalmente precavido, se toma su trabajo y el cambio climático seriamente, pero no ha exagerado. Lo que pasa es que la salida del Gobierno de los Estados Unidos de los Acuerdos de París crea una oportunidad para que otros países europeos y China aumenten sus compromisos. Particularmente en Europa, Macron es muy joven y quiere convertirse en ese modelo de referencia, en ese líder fuerte en el campo nacional e internacional, aunque creo que lo hará con cautela y habrá un balance justo.

ACP Hidrocarburos:  Finalmente profesor Halff, ¿cómo ve el panorama de los carros eléctricos del que tanto se ha hablado en este Congreso?

  1. H.: Varios países, incluido Francia, dicen que van a prohibir los carros con motores a gasolina en 2040. Yo no sé qué tan realista sea. Podría pasar, pero aun si es así, se trataría de la venta exclusiva de carros eléctricos a partir de 2040 y quedarían muchos años adicionales para transformar todo el parque automotor. Estaríamos hablando de que hasta 2055 necesitaríamos petróleo para el transporte.

Lo interesante es que apuestas audaces como estas no están planteando un cambio dramático sino un proceso lento de transformación, que no necesariamente es factible. Otro ejemplo es China. El año pasado tuvimos una reunión en Pekín y en ese tiempo la meta china era tener cinco millones de carros eléctricos para 2020, pero ha tenido grandes dificultades para cumplir pues se requieren muchos incentivos y parece que no va a lograrlo.

En el papel siempre es posible, pero a veces no hay que tomarse tan en serio estas proyecciones porque solo reflejan lo que se desea, quieren demostrar que es una idea posible y buscan que las políticas se muevan en esa dirección.

Tiene sentido mirar hacia las energías solares y eólicas, cuyos costos de producción están bajando muy rápido y están mejorando su eficiencia, así que el potencial es alto. Es importante que Colombia mire estos temas, pero esto no excluye el petróleo.

El petróleo es una pieza muy importante para Colombia, así que sería disruptivo frenarlo; lo que sí puede hacer el país es identificar cuáles son sus ventajas competitivas para atraer más inversión, bajar el costo, ser más eficiente, en otras palabras  aprovechar el recurso mientras se pueda, pero también aprovecharlo mejor.

INFLUIRÁ donald Trump en la inversión petrolera?

No creo que él tenga algo que ver con esto, es decir, el crecimiento en shale fue el más rápido en la historia del petróleo en cualquier país, y esto fue antes de Trump, bajo la administración Obama. Tampoco quiero decir que haya sido resultado de la política de este último, simplemente pasó por el desarrollo del mercado y no por las políticas. El gobierno anterior apoyó la industria, la eliminación de la prohibición de las exportaciones, pero también tomó algunas medidas sobre cambio climático. Es cierto que la industria del petróleo y el gas en los Estados Unidos inicialmente se sentía bien con Trump. Pensó que sería bueno para el negocio su propuesta de eliminar algunas regulaciones, pero no estoy seguro de que esto cambie la producción de gran manera. Él habla mucho de dominación energética, pero estas son solo palabras.

 


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