Desde hace más de dos décadas, un proyecto de conservación de tortugas marinas en el Caribe colombiano, liderado por Petrobras y Ecopetrol junto a aliados ambientales, científicos y comunitarios, se ha consolidado como una iniciativa ejemplar de trabajo articulado entre empresas, academia, autoridades ambientales y comunidades costeras para proteger la biodiversidad marina y promover el desarrollo sostenible en el territorio.
Su propósito ha sido contribuir a la protección de estas especies, fundamentales para el equilibrio de los ecosistemas oceánicos, especialmente, en la conservación de pastos marinos y arrecifes de coral, al tiempo que fortalece la conciencia ambiental y promueve un modelo de conservación basado en la articulación, el conocimiento científico y la experiencia comunitaria.
Durante estos años, la iniciativa ha alcanzado resultados significativos. Más de 36 mil kilómetros de playas han sido monitoreados y más de 5.700 tortugas marinas han sido reintroducidas en su hábitat natural. Además, ocho organizaciones de pescadores artesanales y más de 300 pescadores han participado activamente en procesos de conservación y protección de especies marinas.
El componente educativo también ha sido clave. Más de 900 niños, niñas y jóvenes han participado en procesos de educación ambiental orientados al cuidado de los ecosistemas marinos y la protección de especies en riesgo.
Asimismo, el proyecto ha impulsado 46 investigaciones científicas y ha contado con la participación de más de 430 voluntarios y pasantes universitarios. A esto se suma el fortalecimiento del tejido social en las comunidades costeras, integrando el conocimiento ancestral de los pescadores con procesos técnicos y científicos y promoviendo una cultura de cuidado y protección del entorno marino.
Después de 20 años, esta iniciativa continúa demostrando cómo el trabajo colaborativo entre sector empresarial, academia, autoridades y comunidades genera impactos positivos y sostenibles para la biodiversidad y el desarrollo regional.



